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Términos y condiciones

Qué te da Vitri, qué te toca a ti y qué pasa cuando algo se rompe.

Última actualización: 11 de septiembre de 2026

1. Quién está detrás

Vitri es un servicio operado por Randal Gamboa, persona natural, desde Venezuela. El contacto para todo —soporte, membresía, datos, reclamos— es geraltdarivia02@gmail.com.

No hay una sociedad mercantil detrás de la marca: le escribes a una persona y te contesta una persona. Al crear una tienda o entrar al panel aceptas estos términos.

2. Qué es Vitri y qué no es

Vitri publica tu catálogo en una dirección web y arma el mensaje con el que tu clienta te escribe por WhatsApp. Eso es todo lo que hace. En concreto:

  • No cobra por ti. No hay pasarela de pago. El dinero de una venta no pasa por Vitri en ningún momento.
  • No envía, no aparta, no verifica inventario. Lo que dice tu catálogo de una pieza lo escribiste tú.
  • No es parte de la compra. Lo que se acuerde en el chat es entre tu tienda y tu clienta, y a ella se lo decimos igual de claro en el aviso para compradoras.
  • WhatsApp, Instagram y demás son servicios de terceros con sus propias reglas. Si te cierran una cuenta allá, Vitri no puede abrirla.

3. Tu cuenta y tu equipo

  • Entras con un correo y una contraseña. Lo que se haga desde tu sesión es tuyo.
  • Puedes dar acceso al panel a otras personas desde Ajustes → Quién entra al panel. Quien entra ve y edita todo lo de esa tienda: productos, precios, métricas y métodos de pago. Dáselo solo a quien le confías el negocio.
  • Para abrir una tienda hay que ser mayor de edad.

4. Qué cuesta y la segunda tienda

  • La primera tienda no se cobra. Es por donde entra todo el mundo.
  • De la segunda en adelante hace falta una membresía activa (o una cortesía que yo haya dado). Se pide escribiendo al correo de arriba; el precio y la forma de pago se acuerdan por escrito antes de cobrar nada.
  • La implementación acompañada, el dominio propio y cualquier trabajo a medida se cotizan aparte y no entran en la membresía.
  • Si una membresía deja de pagarse, esa tienda puede apagarse. Apagar no es borrar: lo tuyo sigue ahí y se recupera al ponerte al día, según lo que dice borrar tus datos.

5. Lo que publicas sigue siendo tuyo

Las fotos, los precios y los textos de tu catálogo son tuyos. Al subirlos le das permiso a Vitri para mostrarlos en tu catálogo, para generar la imagen que WhatsApp enseña cuando alguien abre el link de una pieza y para componer las imágenes de estado. Sin ese permiso el producto no puede funcionar, y ese permiso se acaba cuando borras el contenido.

A cambio respondes por dos cosas: que tienes derecho a usar esas fotos, y que lo que dices de cada pieza es cierto —talla, material, precio y disponibilidad—.

6. Lo que no se puede publicar

  • Productos cuya venta esté prohibida por la ley venezolana.
  • Falsificaciones ofrecidas como originales, o marcas ajenas usadas como propias.
  • Contenido sexual, armas, medicamentos y cualquier cosa que exija una licencia.
  • Datos personales de terceros: fotos de clientas, capturas de chats, cédulas.
  • Cobrar por algo que no vas a entregar.

7. Cuándo se apaga una tienda

Una tienda puede suspenderse —deja de verse públicamente— si:

  • incumple el punto anterior;
  • hay una membresía sin pagar después de avisar;
  • su uso pone en riesgo el servicio de las demás: cargas masivas automatizadas, intentos de leer datos de otra tienda o de tumbar la base.

Se avisa al correo de la cuenta antes de apagar, salvo cuando la urgencia no lo permita (contenido ilegal, un fallo de seguridad en curso). Cada suspensión queda registrada con quién la hizo y por qué, y se puede pedir esa constancia.

Tú también puedes cerrar cuando quieras: escribes al correo y se apaga, sin explicaciones ni permanencia.

8. La tasa del BCV es referencial

Cada mañana Vitri lee la tasa oficial que publica el Banco Central de Venezuela y con ella calcula los bolívares que ve tu clienta. Esa cifra es una referencia, no una cotización: el BCV puede cambiarla en el día, su página se cae con frecuencia y lo que ves puede ser la tasa de ayer.

El precio que cobras lo decides tú, y por eso el resumen del pedido te deja fijar tu propia tasa. Vitri no responde por una cuenta hecha con una tasa que no revisaste.

9. El servicio se presta tal como está

Vitri se apoya en Supabase, Netlify, WhatsApp y el BCV. Cuando uno de ellos se cae, Vitri se cae con él. No hay acuerdo de nivel de servicio ni promesa de estar disponible siempre; sí el compromiso razonable de avisar de los mantenimientos que se puedan prever y de arreglar lo que se rompa lo antes posible.

Tampoco hay promesa de resultados: Vitri no garantiza ventas, visitas ni clientas. Te da una vitrina abierta, no compradoras.

10. Hasta dónde llega la responsabilidad

Vitri no responde por ventas que no se concretaron, mensajes que no llegaron, lucro cesante ni daños indirectos. Si algo sale mal por causa de Vitri, la responsabilidad llega como máximo a lo que hayas pagado por el servicio en los tres meses anteriores al problema.

Nada de este apartado quita los derechos que la ley venezolana no permite quitar, ni cubre el dolo o la negligencia grave.

11. Cambios en estos términos

Estos términos van a cambiar: el producto crece. Cuando un cambio te afecte de verdad —precio, reglas de uso, qué se hace con tus datos— se avisa al correo de tu cuenta antes de que aplique, no después. Seguir usando el servicio a partir de ahí es aceptarlo; si no te sirve, puedes cerrar tu tienda y llevarte lo tuyo.

12. Ley aplicable

Estos términos se rigen por las leyes de la República Bolivariana de Venezuela, y para lo que no se pueda resolver hablando valen sus tribunales.

Antes de cualquier reclamo formal, escribe a geraltdarivia02@gmail.com. Casi todo se arregla ahí.